RESPUESTA AL GUASON Y AL COYOTE, DOS PERSONAJES DE LA PICARESCA POLÍTICA EN TAMAULIPAS.

Héctor Garza,
Mejor conocido por los tamaulipecos como el Guason.

Estimado y muy traqueteado señor “Coyote”, alias Víctor Contreras, está usted como las meretrices en desgracia. Simplemente ya no vende. Se le acabó ese sarcasmo de antaño, esa ironía cantinera que tanta fama le dio algún día en toda la comarca. 

Hoy, según veo en su triste redacción, se le acabó esa elasticidad plumifera y solo le queda, como a los viejos boxeadores, un rictus de dolor y de amargura, que va arrastrando por su laberinto, pleno de aventuras erráticas. Nunca ha logrado conseguir ninguna meta o propósito. Sus proyectos fallidos en el periodismo y en la vida de comunicador, se cuentan por montones.De su vida personal no hablo, porque yo sí se respetar ese tema . No hay que ser marrano, mucho menos trompudo.

Leí sus letrinas, perdón sus letras, de corridito, donde intenta defender a otro personaje jubilado, el señor Guason , conocido como Héctor Garza. Nada de sustento. Puros insultos y heces verbales, me dedica usted, lo cual vuelve más fácil mi respuesta. Hablas de chantaje y de extorsión, lo cual es muy delicado y te exijo a ti y al señor Guason , Héctor Garza, que me lo prueben, o de lo contrario que se retracten. Si yo le hubiese pedido al actual Jefe de Vinculación de la SEP, (que es su verdadero cargo y no el de Oficial Mayor, con el que se hace pasar en Tamaulipas) dinero, ya me hubiese exhibido, cosa que no he hecho, porque yo no me manejo de esa manera .Me dices que tu y tu hermano donaron sangre para mi padre. Mencionas a mi esposa y una plaza de maestra. Ante tu falta de talento periodístico, para polemizar sobre un tema político, como lo es un interesante ángulo de la sucesión gubernamental en Tamaulipas, te desvías y te dedicas la mayor parte al ataque personal.

Recurres a la infamia y a la diatriba, fiel a tu estilo de “Coyote”, un apodo que en la cultura de nuestro país, es sinónimo de tramposo.Lástima que un día hayas estado dando clases en nuestra universidad pública. Conozco a catedráticos de ese tiempo, que siguen dando lustre y prestigio a su noble tarea. A ti te gano la prisa por el dinero fácil. Venías huyendo de la carrera sacerdotal, como prófugo del agua bendita. Ya desde ese entonces , algunos de tus malquerientes comentaban con sorna que te robabas las limosnas. Nunca les creí. Hoy empiezo a darles el beneficio de la duda. Tus renglones torcidos tienen todo el tufo de qué sigues siendo un limosnero, hoy en el ocaso de tu carrera, al servicio del señor Guason. 

Pobre Héctor Garza , se ve que de verdad anda angustiado, desesperado. Para que haya recurrido a ti , es un indicador de que de verdad lo han dejado fuera de la jugada en su carrera por la gubernatura. Si es que alguna vez estuvo en ella. Ahí están los datos que escribí en mi columna de lo que fue su desastrosa candidatura en el 2016. Y eso nadie lo puede refutar. 

No tengo nada en lo personal contra Héctor Garza. Como ciudadano y ser humano, tiene todos mis respetos, pero es figura pública, y obviamente se expone a la crítica objetiva y veráz. Creo que su peor enemigo es el mismo, por su patológica obsesión de placearse en el estado. Si así como recorre ahora Tamaulipas, lo hubiese hecho en su campaña del 2016, tal vez no habría hecho él ridículo, y puesto en riesgo el registro de su partido. En fin , los tiempos del señor Guason parece que no son los mejores. Y eso “Coyote” no lo he escrito solo yo. Varios colegas coinciden en que ese proyecto por la gubernatura, (el del Guason ) va de mal en peor. De todas esas columnas donde le tupen al Guason, (“El Trompicón de Héctor Garza” por José Ángel Solorio, Columna El Fogón, y “Las Traiciones del Guason”, columna Desde la Capital de Guadalupe Díaz Martinez), nadamás la mía te gustó Coyote. Hasta cierto punto, el que te hayas fijado en la mía, es un honor. Pero, en este contexto, presiento que tú tarea de defender a Héctor Garza, va a ser más azarosa y extenuante de lo que esperabas. Al menos que la cosa sea solo conmigo, lo cual ya denotaría dolo y mala fe de tu parte.

Pasando a otra cuestión, por respeto a tu penosa y lamentable situación de salud, no quiero meterme contigo en temas personales y familiares, como tú sí lo haces en tu texto. Tú y yo un día fuimos amigos. Y no fui yo quien faltó a esa amistad. Mi pluma sigue gozando de prestigio, y prueba de ello es la solidaridad del gremio, como tú mismo lo aceptas en tu escrito.Con todos me llevo bien, gracias a Dios. En materia de opinión publica, también gozo de reconocimiento y credibilidad .

Espero que estés bien y que por el bien tuyo y de tu familia te recuperes de tu problema renal, o lo sobrelleves con entereza, y eso te lo deseo en el mejor de los términos, como ser humano. Por lo demás, entiendo tu necesidad de defender al señor Guason. Ese es tu proyecto, y se te respeta. Cada quien es dueño de trazar sus propias alianzas o amistades. Pero no lo hagas a costa de atacar a los de tu propio gremio. Porque finalmente, a pesar de que tengamos enfoques diferentes, vamos a seguir siendo siempre periodistas. Y no vale la pena utilizar los pocos y viejos colmillos que nos quedan para mordernos entre nosotros.

En mi condición de periodista tamaulipeco , jamás he atacado a otro colega, salvo que alguien me ataque, como ahora tú lo haces como una especie de esfínter solícito, o bien porque te lo hayan pedido los afectados con mi crítica periodística. Soy de los que piensan que no hay necesidad para atacarnos entre nosotros mismos .Y menos de una manera tan baja y ruin, aludiendo a temas personales.

Esas cosas se plantean cara a cara. Cuando tú quieras, siempre y cuando estés en tus cinco sentidos, (y te conduzcas con respeto), lo platicamos.Ya no pienso seguir abundando sobre esta discrepancia. Creo que con este texto, es más que suficiente. Posdata: que te mejores en tu salud.