Verónica García Barrón regidora presidenta de la comisión educación media superior del cabildo de Victoria Foto Mendoza

Ramón Mendoza S

Reportero

Maestros de educación media superior han sido víctima de amenazas de parte de sus alumnos, cuando se intenta aplicar  los reglamentos internos que en materia de seguridad cada institución pone en marcha  cada ciclo escolar.

La regidora presidenta de dicha comisión en el Ayuntamiento de Victoria, Verónica García Barrón señaló que esto se debe a la condición de inseguridad y violencia en la que se ve envuelto el país, pues se han presentado algunos casos en algunas instituciones de la capital del estado, y aunque no dio el número de reportes, dijo que el temor siempre está presente cuando se llegan a suscitar este tipo de acciones de parte de los estudiantes.

“Si claro que sí, sin embargo las instituciones educativas cuentan con un reglamento escolar avalado por la SET, entonces cuando un padre de familia se acerca a una instituciones a ingresar a su hijo tiene que firmar esos reglamentos” acotó.

Dijo que es necesario que los padres se involucren más en la educación de sus hijos, además de tratar con amor a todos los jóvenes sin distinción alguna.

“Si, si ha habido amenazas y todo, pero cuando se trata al alumno con respeto, con amor de verdad, son normas formativas que se tienen que llevar a cabo”, manifestó.

En este sentido, García Barrón, dijo que son los maestros quienes a veces deben de tomar el papel de familiares para con sus estudiantes y así evitar que se presenten este tipo de situaciones.

“Pero no se atenta con los derechos humanos de los alumnos, creo que es una cuestión de tomar el toro por los cuernos y procurar el bien y la seguridad, porque son responsables de cientos de alumnos”.

Expresó en muchas ocasiones los mismos padres de familia, solapan estas situaciones pues los maestros han perdido autoridad ante los alumnos pues desde la casa se apoyan las indisciplinas de los jóvenes.

Dijo que deben de educar y tratar con cariño, para así poder evitar malas conductas que se puedan llegar a lamentar en un futuro.