Divide y vencerás

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Mario Ramos y su padrino e impulsor Gustavo Cárdenas.


Por Oscar Díaz Salazar

La estrategia de dividir para vencer es una de las tretas más utilizadas por el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, en su larga y exitosa carrera política. Con esa consigna de “divide y vencerás”, que forma parte del abc de cualquier político o gobernante, y que usted encontrará en los manuales de estrategia política de todos los tiempos, con esa “jugada” se ha impuesto Cabeza de Vaca en los colectivos donde participa y ha conseguido implantar su voluntad.

Cabeza de Vaca ha perfeccionado esa habilidad para dividir a sus oponentes, ese talento para fracturar a las “parejas políticas” y sembrar discordia en los equipos que representan una potencial amenaza a sus intereses.

Para entender cómo logra Cabeza de Vaca meter cizaña y sembrar discordia entre sus rivales, e incluso aliados, empezaremos por destacar que es muy común, al menos en México, que los políticos trabajen o actúen en “binas”, o parejas, aunque esto de parejas ya no se utiliza, para evitar connotaciones sentimentales o sexuales. Parejas famosas de la política encontramos en el dúo Manuel Camacho y Marcelo Ebrard; Felipe Calderón y Juan Camilo Mouriño, etc.

La estrategia, que no por simple deja de ser efectiva, consiste en “tentar” a una parte de la pareja, normalmente el “seguidor”, para que abandone al líder. Tan sencillo como mostrar la zanahoria al “número dos”, con la condición de que rompa con el “número uno”. Y si esta elemental estrategia funciona con simples promesas, imagínese lo que se puede lograr cuando se cuenta con los encantos de la nómina, la proveeduria, los negocios, las candidaturas a cargos de elección popular, y todo lo que implica el gobierno del estado.

En esa lógica funcionó el reclutamiento, para la causa del cabecismo, de Verónica Salazar de Matamoros, hermana de la ex alcaldesa Leticia Salazar. También se aplica al caso de Enrique Rivas, presidente municipal de Nuevo Laredo, quien construyó su carrera política a la sombra del ex alcalde Carlos Cantú Rosas.

Esta semana fuimos testigos de la culminación de los esfuerzos para cooptar, para el cabecismo, al “second” de Gustavo Cárdenas, al alter ego del gerente de Movimiento Ciudadano en Tamaulipas, al (ex) chalan del muy colmilludo Gustavo Cárdenas.

La promesa de hacerlo candidato a la presidencia municipal de Ciudad Victoria, es el factor que terminó de convencer al diputado federal Mario Ramos, postulado por una coalición de partidos, pero propuesto por Movimiento Ciudadano, para abandonar las filas y la fracción parlamentaria del partido naranja, para pasarse a la fracción panista y alinearse con los vientos de cambio.

El tiempo nos dirá si fue provechoso para el diputado Mario Ramos este cambio y si hizo bien en ignorar las advertencias de los que afirman que Cabeza de Vaca no cumple, no tiene palabra.