Sé que no será suficiente, pero lo hacemos de corazón

Hace dos semanas, a través de este espacio, mi columna, la Del Abogado Amigo, anuncié la Iniciativa: “¡ Superaremos esto J u n t o s !”. Ahí señalé que donaría el sueldo completo que recibo por la Sindicatura, para apoyar a familias de Victoria que lo necesitan, en especial a aquellas cuyos ingresos dependen del día a día.

También invité a quien decidiera sumarse, a hacerlo. Y dije que con absoluta transparencia les informaría al respecto. Aquí estoy.

Les platico con agrado que nos recibieron en 31 colonias de la ciudad, donde percibí no solo que fue bien recibida nuestra ayuda, sino que, afortunadamente la mayoría de los victorenses ha tomado el tema del Covid-19 con seriedad, y con mucha madurez.

Por nuestra parte, les comento que la Segunda Sindicatura del Cabildo, cuyo titular hoy es Luis Torre Aliyán, su servidor, percibe  por quincena $4,379.40, lo que da un total por mes, de $8,758.8, más una compensación mensual de $35,000.00 pesos.

Bien, la suma total es de $43,758.8 pesos, con lo que alcancé a adquirir 607 combos alimentarios, que incluían frijol, arroz, harina de maíz, aceite, y pastas.

Pero, también la sociedad civil se sumó a esta noble causa, la Fundación Despierta al Mundo A.C., el Colegio de Abogados de Ciudad Victoria, Tamaulipas A.C., la COPARMEX Victoria, Tiendas GranD, Anuncios y Señales, así como empresas restauranteras como Flautas del Arce, Café Rosita, El Charro de la Calzada, y algunas personas en lo particular que también participaron de corazón.

En total, entregamos hasta este viernes 1,579 despensas, en como ya dije, 31 colonias de la ciudad. Hemos concluido esta primer ronda de entregas, volveremos… 

¿Cuándo? Dependerá de la evolución de la pandemia y de las directrices del Sector Salud, pero la promesa sigue vigente: seguir destinando mi sueldo íntegro para esta tarea, durante todo el tiempo que dure la contingencia, atendiendo al nivel de carestía que traiga consigo esta crisis de salud en la capital.

GRACIAS a las familias que nos recibieron, GRACIAS a personas físicas y morales que mencioné y que de un modo u otro participaron, GRACIAS a mis colaboradores cercanos y voluntarios que con mucho corazón apoyaron, y GRACIAS a mi padre, por prestarme su camioneta, la necesitábamos…

Me atrevo a decirles que las familias beneficiadas les agradecen mucho a todas y a todos, este gesto. Sé que no será suficiente, pero lo hacemos de corazón…

Cuidémonos todos. Los que trabajan en “actividad esencial”, o les sea inevitable salir, usen cubrebocas.

Estoy seguro que pronto, superaremos esto j u n t o s.