El eje neoliberal de MORENA

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¿Qué pasa en al interior de MORENA en la disputa de su Presidencia?
(De Yeidckol ni hablar: se auto-inmoló por sus conductas oscuras).
Sólo quedan en el escenario, –damas primero– Bertha Luján, Mario Delgado y Alejandro Rojas Durán. Doña Bertha, le apuesta a su fuerza moral: ha estado al frente de las luchas obradoristas desde hace más de 18 años, con toda su familia; Delgado, confía en una encuesta abierta en donde el dinero, podría mover a la opinión pública a su favor, toda vez que al interior de la estructura del partido le pesa su pesado neoliberal y sus alianzas con Peña Nieto y Díaz Durán, que en cola de las preferencia, decidió poner su magro capital político en manos de Delgado; es decir, terminó siendo un empleado del coordinador de la mayoría en la Cámara de diputados.
¿Por qué se ha ido debilitando el proyecto de Díaz Durán?
Uno: por su discurso frágil, errático, desproporcionado. (En plena pendemia, continuó demandando que MORENA realizara la encuesta para sacar dirigente. Esa postura, desgastó lo poco que había avanzado entre las bases, que lo habían seguido por su narrativa –hasta esos días– democrática. No fueron más que dos semanas de esa actitud; pero pesó mucho, al menos en las filas de su partido. Se le percibió como un ambicioso vulgar. Y eso sí, es un pecado capital entre los obradoristas.
Dos: en Tamaulipas, uno de los estados donde había tenido mejor acogida, echó todo por la borda cuando se autonombró candidato –ni siquiera precandidato– a la gubernatura. Pifia mayor. Ese auto-destape, lo ubicó como un actor político colonizador y mesiánico. ¿No hay actores regionales para ello? ¿Sólo un personaje desarraigado –sin siquiera credencial en elector de Tamaulipas– puede desplegar con bien el ejercicio de gobernar la Entidad?¿Se siente el salvador de Tamaulipas? Con ello, dejó ir el positivo posicionamiento que en años de trabajo había ido construyendo en forma discreta y eficaz.
Tres: su trabajo –bajo la superficie– para Mario Delgado, erosiona la confianza de su real jefe, Ricardo Monreal. Están actuando, soterradamente, para poner en manos del coordinador de la mayoría en el Senado de la República la estructura de MORENA. (De una u otra manera, mete tensión a la sucesión presidencial). Y eso en plena emergencia sanitaria. ¿A quién en su sano juicio, se le puede ocurrir que cuando el Presidente de la república, batalla contra los neoliberales que heredaron un sistema de salud en ruinas, lo fundamental es la sucesión de MORENA?
Cuatro: el proyecto de Díaz Durán hizo agua. Y lo peor: embarcó en una aventura a todas luces perdidas, a su patrón Monreal.
Cinco: se ve y se siente: Díaz Durán conforma el eje neoliberal con Delgado. En tanto Luján y el dirigente nacional Alfonso Ramírez Cuéllar, son el eje anti-neoliberal en el lopezobradorismo. No es complicado, inferir quién va a ganar el partido.
En mucho, eso hay que agradecerlo a Díaz Durán.
Bien decía el maestro Reyes Heroles:
–Lo que se opone, apoya…