Ramon Mendoza S

Reportero

Es Covid-19, es una pandemia para la salud mental que al igual que los desastres naturales y el aislamiento pueden provocar problemas como ansiedad, depresión y síndrome de estrés postraumático, y hay que poner especial cuidado con los niños.

Se ha comentado de manera reiterada las implicaciones de la pandemia por coronavirus en la salud física de quienes la padecen, igualmente se ha discutido el costo económico que este fenómeno está provocando. Sin embargo, -y como muchas veces sucede- otro gran daño asociado a las catástrofes naturales ha quedado relegado de la conversación: la salud mental.

La psicóloga y Máster en Tanatología Astrid Zapata indicó que la pandemia por el Covid-19 está impactando en la salud de los tamaulipecos provocando el aumento en los niveles de estrés, Ansiedad y casos de depresión.

Apuntó que son enfermedades persistentes que, si bien ya estaban presentes en algunas personas de la entidad, con esta crisis sanitaria se han agudizado de forma importante.

“Se han incrementado los niveles de estrés, ansiedad y algunos cuadros depresivos que tienen que ver con enfermedades persistentes y algunos que ya traían estrés postraumático”, refirió la psicóloga.

Asimismo, dijo que en su consultorio la mayoría de las personas que están atendiendo son adultos y destacó que presentan Dolor de cabeza, de cuerpo, contracturas entre otras afectaciones por la tensión que está provocando el Coronavirus.

Agregó que se han dado casos de suicidio del inicio de la contingencia a la fecha los cuales expuso se han dado por el confinamiento que ha desatado situaciones de desesperanza en los ciudadanos.

En primera instancia, los potenciales daños a la salud mental que resulten del coronavirus parecen irrelevantes al lado de la facilidad de contagio, la comorbilidad funcional que genere la infección y la tasa de mortalidad, así como el impactante perjuicio a las instituciones político-económicas del mundo, no obstante, los trastornos mentales se asocian, en el corto y largo plazo, de manera individual y social, a una pérdida de productividad, discapacidad y pérdida del bienestar, aumento de enfermedades orgánicas e incluso mortalidad prematura.