Lorenzo Balderas Castillo presidente de la Unión de Trabajadores de la rama de la construcción de la CROC en esta ciudad Foto Mendoza

La nueva crisis del ‘ladrillo’: nadie quiere subirse al andamio

Ramón Mendoza S

Reportero

El sector de la construcción no encuentra albañiles, fontaneros, yeseros o encofradores, y los pocos que quedan están a punto de jubilarse. Critican la falta de cursos de formación pero sobre todo de fuentes de empleos, obras, la crisis en el sector de la co0nstruccion se agudiza día con día.

De acuerdo a lo establecido por Lorenzo Balderas Castillo Secretario General de la Unión de Obreros y Trabajadores de la rama de la construcción adheridos a la CROC en Tamaulipas  más de un 30% de los empleados del sector mayores de 55 años trabajan como albañiles, mientras que no llegan al 7% los que desempeñan tareas de electricistas, fontaneros, pintores u operarios de maquinaria.

Sí apuntan los responsables del sector que hace tiempo que se ha neutralizado la pérdida de actividad y de empleo, “Ahora llevamos un tiempo en un encefalograma plano, pero en los últimos años es evidente que no hay obra pública y por ende hay menos trabajo”.

El problema, es bastante más grave, porque estos 4 años de crisis han provocado que la transmisión de conocimientos que se hacía en familias dedicadas a la albañilería no haya podido existir.

¿Cómo vas a enseñarle a tu hijo un oficio que no tiene salida, que no tiene actividad, auge, está detenido? Es un sector difícil, un trabajo poco agradable. Siempre ha venido de tradición y cuando se ha perdido es difícil recuperarla” exalto el entrevistado.

Considera que han faltado políticas anticrisis y que serán necesarios muchos años para recuperar el tiempo perdido “Es una pena porque Tamaulipas desde el norte hasta el sur y el centro del estado, tiene una mano de obra muy cualificada y muy valorada, ha perdido ese gran valor” lamento.

“Los que hace 10 años eran profesionales jóvenes se fueron a otros sectores con la crisis y ahora no vuelven porque los salarios son muy inferiores a los de la burbuja, y los que sí quieren volver no pueden acreditar sus conocimientos. No hay suficientes cursos para aprender o reciclarse. Hay un bloqueo en la formación justo cuando el sector más la necesita”.