El regidor Gerardo Valdez Tovar invito al alcalde Xicoténcatl González Uresti que dé la cara, que vaya a los sitios donde el trabajo que se está haciendo en las calles priva la duda y a conocer el avance del programa de sectorización del agua en la ciudad Foto Mendoza

Ramón Mendoza S

Reportero

Con más de 300 mil habitantes distribuidos en 450 colonias y un crecimiento habitacional sin respeto a los cauces naturales del agua, Ciudad Victoria, registra una pendiente pronunciada y sin drenaje pluvial profundo en sus calles lo que la hace vulnerable cuando se registran la caída de grandes cantidades de agua.

El regidor Gerardo Valdez Tovar señalo que los cauces naturales del agua han sido desplazados por tiendas de autoservicio, fraccionamientos privados, bulevares, ejes viales, de tal forma que en cada lluvia intensa, los escurrimientos rápidos derivados de la pendiente natural de la ciudad, propicia inundaciones en colonias, calles y satura los drenes abiertos que son rebasados.

Para tal efecto se requiere de un sistema de planeación hidráulica con las construcciones de nuevos drenajes pluviales.

Comento la necesidad de construir por lo menos seis drenes fluviales para disminuir el riesgo de inundaciones en las calles de la ciudad y para eso necesario  concretar este proyecto.

“Ya desde el trienio anterior, fuimos enterados de este clase de proyectos que lamentablemente no avanzo, creo que ahora menos con la incapacidad de gestión del actual alcalde, pero lo cierto es que se requiere una buena inversión” afirmo.

Con frecuencia truena los drenajes sanitarios de la ciudad y mezcla las aguas negras del drenaje con el agua de lluvias dejando una estela de olores fétidos y contaminación del suelo y aire en colonias y sectores del norte y poniente de la ciudad.

Y es que la pavimentación de calles y la construcción de casas en lo que antes eran zonas de absorción, ahora se vuelven zonas de acarreo de agua, que llega mucho más rápido y hace que los drenes se vuelven insuficientes.

El asambleísta local dijo que sería positivo la construcción de un dren  a la altura del libramiento Naciones Unidas y llevaría esa agua de lluvia hasta uno de los afluentes al norte de la ciudad, sin que se afecte a la población de los ejidos circunvecinos ni a la población de la capital.

“Nosotros apoyaríamos e impulsaríamos proyectos de esta naturaleza, sin embargo con la actual administración no vemos viabilidad de esta clase de trabajos que dependen mucho de la gestión institucional” recalco.