La tristeza de los Xicotecas.

José Ángel Solorio Martínez

Probablemente el peor alcalde del mundo, Xicoténcatl González, se marchó de su cargo. Recordar lo que hizo, sería ocioso y hasta violentamente innecesario para la ciudadanía que lo padeció.
Se fue y listo.
Resultó altamente desgastante, para el gobierno del estado y el partido gobernante.
No sería fantasioso, afirmar que deja la víbora chillando a su reemplazo: rencor ciudadano como nunca en historia de la ciudad; colapsado el sistema de servicios públicos: agua potable, recolección de basura, calles destrozadas, y corrupción más que evidente en la administración de los dineros del pueblo.
La repulsa contra el alcalde danzante, es tanta que sondeos de opinión lo colocaron como el Presidente municipal con mayores repudios del país desde hace casi un año.
Sí: ¡el número uno de la república mexicana!
Hasta la modesta jefa de prensa del Ayuntamiento, construyó una mansión envidiable. (¡Imaginemos, lo que saqueó la hija del alcalde que hizo de esa área una de sus fuentes preferidas para el atraco de la hacienda municipal!).
Se explica la salida de Xico, por el reto del gobierno estatal de retomar el control ciudadano perdido por los excesos del alcalde y sus familiares.
Hoy, el PAN está perdido en la capital del estado.
Se infiere, que el PAN y su líder real, pretenden ejecutar un control de daños para mantener bajo su férula el centro político y neurálgico del estado.
¿Podrán apaciguar el descontento popular y retomar las simpatías por el proyecto azul?
Puede ser.
Recobrar la confianza ciudadana en el panismo y sus candidatos, plantea al menos las siguientes tareas:
1.- Sancionar a quienes se embolsaron los dineros del pueblo. Alguien tiene que ir a la piedra de los sacrificios. De no ocurrir, el escepticismo ciudadano seguirá. O sea: será más de lo mismo.
2.- Implementar un urgentísimo plan emergente de obra pública.
3.- Le legitimación del alcalde sustituto mediante el trabajo y la re articulación del tejido sociopolítico de la ciudad.
Todo eso, podremos juzgarlo solamente a posteriori: cuando tengamos a la vista, el resultado de la elección de julio del 2021 en ciudad Victoria.
Por lo pronto, los Xicotecas están tristes.