Se mueve

José Guadalupe Rocha Esparza

Después de abjurar de su creencia acerca del movimiento de la Tierra, dijo en un susurro: “Y, sin embargo, se mueve”. Aquél sabio encadenado, ciego y rodeado de espías, gigante intelectual y padre de la física experimental, dejó la base de cálculo de las estructuras, los principios de la flotación de los cuerpos, la teoría científica del sonido y la invención del telescopio.

Galileo Galilei heredó de su madre el carácter colérico y sarcástico. De su padre la aptitud para las matemáticas, admirables dotes que ejerció como profesor a los 25 años en las universidades de Pisa y Padua. Descubridor de la dinámica y ley de la inercia, antecedente de la primera ley de Newton. Proyectó puentes, fortificaciones, máquinas militares y la regla de cálculo.

Dedujo que el Sol, como la Tierra, gira alrededor de un eje, tal como la Luna gira alrededor de ésta. Descubrió el cuarto satélite de Júpiter. Encontró así un sistema solar en miniatura, parte de un sistema planetario. Los envidiosos e ignorantes fanáticos lo denunciaron ante la Inquisición por violar las Sagradas Escrituras. Decía G.G. que la ciencia avanza sin cesar.