12 de enero de 2021.

El gobierno del Estado debe honrar su memoria con merecido homenaje póstumo.

Con profunda tristeza doy a conocer el fallecimiento del reconocido doctor Ramiro Iglesias Leal, quien puso en lo más alto de la ciencia médica a nuestro querido Estado de Tamaulipas, cuando fue contratado por la NASA para formar parte del equipo que atendía la salud de los astronautas, en su especialidad de Cardiología Aeroespacial.

Eso independientemente que aquí, en México, fue relevante maestro de varias generaciones de médicos a quienes transmitió sus valiosos conocimientos y experiencias.

El doctor Iglesias nació hace 94 años, en el modesto poblado de Comales ubicado en el norte tamaulipeco y desde ahí, apoyado por sus padres y familiares, pudo salir para realizar su sueño de ser médico siendo alumno de excelencia desde la primaria hasta llegar a la UNAM que fue su Alma Mater para luego hacer su especialidad de Cardiología Aeroespacial en varias Universidades extranjeras.

Y paradojas de la vida, o los designios divinos: el eminente cardiólogo falleció hoy de problemas del corazón y en el Instituto Nacional de Cardiología, en donde fue maestro.

Comparto la pena que embarga a su familia y a quienes tuvimos la fortuna de conocerlo, tratarlo y disfrutar de su honrosa amistad.

Espero que el gobierno de Francisco Javier García Cabeza de Vaca le rinda merecido homenaje póstumo como Tamaulipeco Ilustre, al eminente paisano Ramiro Iglesias Leal, que ya está en la gloria de Dios.