Ramón Mendoza S

Reportero

El 28 de julio de 2010, a través de la Resolución 64/292, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció explícitamente el derecho humano al agua y al saneamiento, reafirmando que un agua potable limpia y el saneamiento son esenciales para la realización de todos los derechos humanos. 

La Resolución exhorta a los Estados y organizaciones internacionales a proporcionar recursos financieros, a propiciar la capacitación y la transferencia de tecnología para ayudar a los países, en particular a los países en vías de desarrollo, a proporcionar un suministro de agua potable y saneamiento saludable, limpio, accesible y asequible para todos.

Bajo este contexto el 8 de febrero de 2012 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el cual se reconoce en la Constitución Mexicana el derecho humano al agua.

 Sin embargo, en Victoria claramente no se respeta, protege, ni se hace efectivo este derecho.

 Y es que, una vez más, la irresponsabilidad, negligencia y omisión alcanzó a quienes son los encargados de garantizar el derecho humano al agua en la capital de Tamaulipas. Este fin de semana gran parte de la ciudad sin agua casi 36 horas.

 “El acceso al agua es un derecho humano que se debe respetar, además es un reclamo genuino y justo que no se puede silenciar”.

“Está claro: en Victoria no se respeta el derecho humano al agua. Pero más grave aún lo es, que con la actitud de indiferencia mostrada en relación al tema, tampoco se respeta la dignidad humana de las personas, que es el eje a partir del cual se construyen todos los derechos humanos.