El día  de ayer estuvo circulando una carta, presuntamente firmada y enviada por el Presidente Andrés Manuel  López Obrador, a los gobernadores, gobernadora, y Jefa de gobierno,  mediante la cual les hace un requerimiento para que no metan las manos en las próximas elecciones del seis de junio próximo. 

 “Concretamente, escribe AMLO, les exhorto a que no intervengamos para apoyar a ningún candidato de ningún partido; a no permitir que se utilice el presupuesto público con fines electorales; a denunciar la entrega de dinero del crimen organizado o de la delincuencia de cuello blanco para financiar campañas; a impedir la compra de lealtades o conciencias: a no traficar con la pobreza de la gente; a no solapar a tramposos o mapaches electorales; a evitar el acarreo y el relleno de urnas, la falsificación de actas y todas esas abominables prácticas ilegales  y antidemocráticas, que deben quedar  en el pasado, de manera definitiva”. 

  Como no queriendo la cosa, AMLO  advierte a los virreyes políticos de la geografía nacional, (con clara dedicatoria al PRIAN-PRD) que hoy existen instituciones electorales, encaminadas a ser cada vez más libres e independientes como el INE, el Tribunal Electoral de la Federación y la FISCALIA ELECTORAL, este último, como todos sabemos, fue creado exprofeso para castigar penalmente, los delitos que pudiesen surgir, en un intento por tratar de torcer los renglones de la democracia. 

Todo  esto se da, justo cuando faltan poco más de 100 días para que se lleve a cabo la mega elección más importante en los procesos democráticos del país, pues estarán en disputa 15 gubernaturas,  así como trescientas diputaciones federales de mayoría  y 200 de representación proporcional. 

 Habrán de renovarse 30 congresos locales, además de mil 926 ayuntamientos y juntas municipales. Por primera vez  en la historia, según las características del padrón, se considera que podrían ir a las urnas, 94 millones  800 mil  ciudadanas y ciudadanos.

  Llama poderosamente la atención la carta del Presidente de la república, primero porque nunca antes, se había dado este hecho, de que el jefe político del país, exhortase a los liderazgos políticos de las entidades federativas, para que se abstengan  de intervenir en los  comicios, impulsando las ya conocidas triquiñuelas para imponerse a sus adversarios. Hasta ahora, este tipo de prácticas, han sido el pan de cada día, en   el aun perfectible sistema político mexicano.

    En relación al supuesto escrito presidencial, hasta ahora en la era de las instituciones, ningún titular del Poder Ejecutivo federal había formulado un exhorto de esta naturaleza.

 El único antecedente histórico,  según el mismo comunicado epistolar, data  de inicios del siglo XX, cuando  el Presidente Francisco I Madero, habría enviado misivas a los gobernadores, para que respetasen el  sufragio, en sus respectivas ínsulas de poder.  

  Pero aquí, uno de los aspectos más  relevantes, reside en que, de ser cierta esta carta presuntamente firmada por el Presidente AMLO, estaríamos  ante un escenario inédito, en el cual López  Obrador se estaría  erigiendo en una especie de guardián moral, para vigilar que los gobernadores no hagan  de las suyas, no solamente en la elección de los diputados federales, sino también en los temas locales de las gubernaturas, congresos estatales  y Presidencias municipales. 

 Habrá que estar muy pendientes para ver cual es la reacción de los gobernadores de los estados, mismos que hasta ahora estaban acostumbrados a hacer su voluntad, aun  a costa de pasar por encima de la ley  electoral en la materia. 

 Para no ir muy lejos, aquí en Tamaulipas en la elección del 2019  por el Congreso local, es un secreto a voces que,  la nomenclatura azul operó con toda libertad, y ante  el elevado nivel de abstencionismo, con eso les bastó para barrer en los comicios a MORENA, y no se diga al PRI. 

 Ahora la incógnita es: ¿será totalmente diferente  la elección  de este  seis de junio, a las que  ya se han dado con anterioridad en el país, especialmente en lo que a las instituciones encargadas de cuidar el voto  se refiere? Habrá  que verlo, porque una cosa son las palabras que pueda expresar el Presidente, y otra muy diferente, lo que puedan opinar los gobernadores. 

  Por ahora ahí esta esa propuesta  de AMLO dirigida a los mandatarios estatales, para que juntos se comprometan en un acuerdo nacional por la democracia. 

 Esto último es muy difícil de darse, porque la guerra por el poder, no está hecha de buenas intenciones, sino de estrategias  y acciones que no siempre se inscriben dentro de un código de ética y  moralidad. 

 Difícil y complejo el panorama político-electoral que se avecina. Nunca antes las derechas, las izquierdas amarillentas como las del PRD y los sectores ultraconservadores del corporativismo empresarial se habían unido, de manera tan definida y resuelta, contra un solo partido. 

 ¿A este escenario responderá  la carta enviada desde Palacio Nacional? Habrá que ver las posibles respuestas.