El negocio de casi 1000 millones de Armando Martínez

El presidente municipal de Altamira, Tamaulipas, Armando Martínez Manrique, cada día se aleja más de la IV T. Antes de ser jefe edilicio, operó como un activo constructor en esta ciudad. Al parecer, esa lógica empresarial no lo ha abandonado; lo que se percibe, es que ha refinado esa cualidad de inversor privado.
Le puso el ojo, a un presunto proyecto social -para ayudar a sus paisanos, dice- que fluctúa entre 700 a 900 millones de pesos.
Hasta trajo a altos funcionarios del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para impulsar y legitimar una de sus promesas de campaña: el Hospital Regional, que tendrá -si es que el gobierno lopezobradorista le da visto bueno- su asiento en un predio donado por una dependencia federal.
La obra, que Martínez Manrique quiere arropar como instalación de beneficencia y de impacto social es un redondo negocio. En este hospital, están asociados el diputado federal Erasmo González, el constructor y ex alcalde de Nuevo Laredo, Ramón Garza Barrios y -se comenta- el mismo Armando Martínez con sus constructoras a las cuales cambió razón social y directivos.
¿Otra vez Erasmo?
Sí.
Fue el intermediario entre los servidores públicos de IMSS y el Presidente de Altamira.
La polla que hicieron estos empresarios guindos, contempló la mediación de Erasmo con un empresario de la CDMX para que provea de todo el material médico-quirúrgico que ese espacio hospitalario va a requerir.
En forma conservadora, se habla -en corrillos empresariales del sur del estado- de varios quirófanos de primer nivel y de un equipamiento cuyo monto oscila entre los 150 y 200 millones de pesos.
Esa maniobra, ha enfadado a los empresarios del sur tamaulipeco. Algunos de ellos, que apoyaron al entonces candidato con maquinaria y con materiales para apuntalar su campaña.
Otro elemento que oscurece el trabajo de Martínez Manrique, es el infructuoso distanciamiento de los hermanos Carmona a quienes les debe la mayoría del gasto de la campaña por la alcaldía. (Existe material gráfico en la casa -en San Pedro Garza García- de los fraternos reynosenses, suficiente como para que la Comisión de Honor de MORENA lo expulse).
Tan vinculado está a los Carmona, que a horas de la inmolación de uno de ellos, habilitó dos vehículos con gente que le cuida las espaldas.
Fuentes del CEN de MORENA, consignan que ya han alertado a los dos principales precandidatos a la gubernatura de la alta toxicidad que arrastra Armando y sus amigos.
Ni Genaro de la Portilla, y mucho menos Juvenal, gobernaron la tierra de Cuco Sánchez, con tanta ineficiencia y tanta indecencia.