Los narcos mexicanos y el papá del diablo


La historia de López Obrador y el narco es la fase más preocupante de su desgobierno, y las excusas para no actuar, para que la DEA no actúe, cada día son más pueriles…


@KlerigaE

Repentinamente el presidente López Obrador tuvo un ataque de claridad mental y encontró que toca a la FGR aprender a los narcotraficantes más buscados por EUA.
Porque, “no se permite que ninguna fuerza extranjera actúe en esta materia, ni en ninguna otra, en nuestro territorio”, afirmó el nacionalista.
(Este columnista curioso quiere saber si “ninguna otra” se refiere a la inversión en energía limpia y el apoyo a ONG)
Ya antes, el macuspano se había pronunciado porque no se declare terroristas a los narcos, aunque lo sean, y ha proscrito que la DEA actúe en México.
Estados Unidos ofreció cinco millones de dólares de recompensa por Ovidio y Joaquín Guzmán López, y por Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar.
En su ataque de claridad, olvidó que esos cuatro son hijos de El Chapo, y uno fue liberado por el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas Mexicanas.
“Ya ven que para todo hay que seguirle la pista al dinero, que es como la mamá y el papá del diablo”, afirmó a pregunta expresa en su matiné.
Bien dijo el macuspano que eso de combatir el narcotráfico también tiene que ver con el dinero, aunque no aclaró si el de ellos o el que sueltan.
A los mejor “la mamá y el papá del diablo” fueron los que le enviaron los “detalles” que hicieron que Geraldine Ponce presumiera sentirse feliz en sus redes.
Parece que lo que toca al presidente mexicano es liberar capos a punto de extradición, como Ovidio Guzmán, porque “podían haber más de 200 muertos”.
A cambio de esos muertos el presidente prefirió que hubiera muchos vivos, unos cobran con contratos, otro cobró con la gubernatura de Sonora
También es potestad presidencial saludar públicamente dos veces a la abuela, y pedir que no le digan Chapo al Chapo, porque es humano.
Le toca presidir la política de abrazos, bajo la cual el número de homicidios es históricamente el más alto para 35 meses de gobierno.
También es su potestad nombrar secretaria de Seguridad Pública a una señora sin experiencia alguna en la materia, pero 90 por ciento leal.
Rosa Icela Rodríguez al parecer no necesita experiencia, porque la Cuatrote no va por las aprehensiones sino por los sembradíos y laboratorios.
Precisamente el jueves, la mejor parte de la comedia presidencial, fue cuando se vanagloria de que han destruido muchos plantíos y laboratorios.
La declaración me trasladó a 1990 cuando un comandante de la Judicial Federal presumía incautaciones de droga, pero los que la traían siempre lograban escapar.
Ahora tampoco no han aprehendido capos, quizá es por lo del dinero o porque priorizan los abrazos, o quizá es gracias al pueblo bueno
“Se burlan cuando hablo del pueblo bueno; es que existe el pueblo bueno”, ya había dicho que los narcos “todos son seres humanos”, y son pueblo.
Y las fuerzas armadas, el “pueblo uniformado” que combate a la delincuencia, muy sin apoyo político, mientras sus jefes ya usan uniforme de generalísimo.
Y también son pueblo los sembradores de goma y hierba, porque frente al fentanilo, “¿De qué va a vivir esa gente?”, ha dicho el compungido López.
Y en su meridiana claridad, el caudillo dijo que la marihuana en Estados Unidos “en la mayor parte del país está legalizada, la amapola lo mismo”.
Aunque sólo en Oregón se despenalizado la goma, a López le preocupa que la amapola y la hierba, “ha dejado ya de consumirse”.
La realidad es que a los narcos mexicanos más buscados, ni gobierno federal ni fiscalía, parece estarlos buscando, quizá porque son pueblo o por el papá del diablo.