¿PELIGRA EL CUARTO PODER EN TAMAULIPAS?

A los que traen de Bajada son a nuestros colegas de la prensa de norte a sur y viceversa en nuestro estado y vaya que luego del pleito nacional que se desató en días pasados y que continua hoy en día, entre el Presidente y Loret de Mola, es evidente que la prensa Tamaulipeca está más  dividida que nunca y muestra de ello es lo que pasa con los colegas en tiempos electorales al defender unos a Morena y otros al PAN.

La división se centra desafortunadamente en casos meramente políticos, y en algunos de los casos lo llevan al terreno de lo personal, basta reconocer que los que defienden a Acción Nacional es por dos causas muy marcadas, la primera es la de no perder los convenios que ya tienen,  a pesar de que el grueso de estos, se dieron a cuenta gotas y con muchas restricciones, que en caso de no cumplirlas “adiós convenio” y la segunda es tener la esperanza de ahora con una nueva figura la  relación con el aparato burocrático mejore, “ lo que se convierte en un volado sin opción a escoger.

Sin duda hemos dejado de ofrecer como antes nuestros espacios publicitarios, eso debería ser nuestra fuerza como medio y de ahí generar la competencia entre nosotros de manera comercial, contrario a eso en su mayoría “no todos” han prostituido la línea editorial, esto solo indica que dueños, reporteros y columnistas “están apostando a ojos cerrados al éxito del político de su elección que más les prometió”

Por otro lado están los que defienden lo indefendible, a Morena por razones casi iguales que las anteriores y que han hecho que sus medios, portales e incluso páginas de facebook y grupos de whatasap, se convirtieran en espacios que lucen como extensiones de las oficinas de comunicación social de los actuales e inexpertos jefes de prensa, con la promesa de que seremos tomados en cuenta, la prueba esta que con los gobiernos actuales de ese color,  apenas se dan ligeras muestras de intención para escuchar a los medios, porque su dinámica es apostarle a sus propios medios, ahora da el famoso “se agradece su difusión” sin generar un vinculo o relación profesional, que permita aceptar la crítica de lo que está mal hecho y conduzca al mejoramiento de las instituciones en la sociedad, que es lo que nos debería de interesar como medio de comunicación “la atención a la ciudadanía”.

Se acabaron esos tiempos en que los políticos acudían a los medios de comunicación con banderas blancas para ser escuchados y dirigirse a la población para aclarar lo que se publicaba o para aceptar los errores y corregirlos, ahora “nosotros” andamos detrás de ellos y en la actualidad incomodamos al visitarlos, incluso en ocasiones, ni nos reciben y cuando los cuestionamos en los eventos se dan el lujo de decirnos si nos contestan o no y hasta nos intimidan o nos insultan.

Estamos dejando de ser el contrapeso que requiere la población para que este  bien informada, sin mascaras partidistas, sin jefes de prensa que nos digan que publicar y que no, porque se han convertido en los verdaderos voceros de nuestros medios al tomarlos prestados bajo la consigna de un convenio, estamos dejando la razón de ejercer un periodismo de investigación que informe de manera plural, incluyente, que sirva a la población y no a los jefes de prensa que resultan ser los pagadores y padrinos de los medios actuales.

Hemos dejado de vender espacios de publicidad como antes,  dense una vuelta por cada uno de nuestros portales “les dimos una revisada a muchos de ellos y logramos ver que el 90 porciento es información gubernamental, unos hasta de plano si se dejaron caer y solo publican información de un solo color y lugar, por eso mismo ya no nos toman con seriedad, nos estamos extinguiendo y sobreviven los que están bien con los de arriba, “que eso de arriba es efímero con temporalidad” para luego desacreditar a los que no están en el círculo, el mismo círculo que da muchas vueltas.

Por eso estos tiempos electorales sirven de mucho para sentar las bases para los próximos seis años y sirvan para reconstruir un verdadero cuarto poder en Tamaulipas, unirnos y no dividirnos es la clave,  ver lo que está pasando en lo nacional,  es prueba de que no hay aparato político, que sea más fuerte que la difusión de nuestra información y nuestras letras, hacer uso de nuestras fuentes  es primordial y sobre todo separar la línea editorial de la amistad o el compadrazgo eso resultará mejor para ofrecer nuestros espacios y ganar nuevamente el prestigio y la fuerza que tenemos al existir.

Que no se extinga la unión, que no se extingan las plumas reales de peso y con credibilidad probada que ya en la actualidad son contadas y que las nuevas generaciones aprendan el verdadero legado del periodismo y la buena comunicación, que aprendan lo bueno de los que llevamos ya un tramo recorrido en esto y que nos superen para bien, no para ser falderos del presupuesto de los jefes de prensa disfrazados de buenos samaritanos.

Estamos a tiempo de darnos el lugar que merecemos y que no seamos sobajados, criticados y agredidos por el estado, que nos vean como aliados para hacer las cosas bien y que nos vean como un peligro cuando hagan las cosas mal y no solo nos tomen en cuenta para maicearnos en tiempos que nos necesitan, hagamos las paces y hagamos algo por nosotros mismos.

Nos vemos en la próxima…Esta columna es redactada por varios comunicadores y es independiente al medio qu