Se acabó Mamá Cuervo

¿Cuál es el antónimo de mamá Cuervo?
Si alguien no lo sabe, debe imaginarse a Maky Ortiz Domínguez.
En efecto: la ex alcaldesa, resultó una madre desnaturalizada -como dicen los reporteros de la nota roja, cuando una dama lastima o daña a sus hijos-.
La referida, filicida política, liquidó el luminoso futuro que aparecía en la vida de su vástago, el alcalde de Reynosa, Tamaulipas, Makyito Peña Ortiz.
La también ex alcaldesa, no acaba del todo el porvenir de su tesoro; sí, le obstaculiza su sano desarrollo y su sonriente carrera con su conducta cuestionable al interior de la vida partidista de quien generosamente les dio albergue: MORENA.
La Ley electoral de Tamaulipas, dice en su Artículo 8:
“En la postulación de la elección consecutiva para el mismo cargo de diputaciones, presidencias municipales, regidurías y sindicaturas, por un período adicional, sólo podrá ser realizada por el mismo partido o por cualquiera de los partidos integrantes de la coalición o candidatura común que lo hubieren postulado, salvo que hayan renunciado o perdido su militancia antes de la mitad de su mandato”.
En términos profanos –los abogados, retuercen la Ley quiza por falta de habilidad para redactar, quizá para confundir– eso quiere decir, que Makyito de ser rechazado por MORENA –como es lógico suponer por la actitud politicamente perversa de su progenitora– tendrá sólo opción con el PV o con el PT.
Esa posibilidad menor, se torna aun más precaria, cuando el 2024 se definan nuevas coaliciones. El PT y el PV, muy seguramente irán con MORENA por la presidencia de la república diputaciones federales y senadurías.
Es decir: el bloque MORENA-PT-PV, es muy pero muy probable que vayan por el Ejecutivo y el Legislativo federales, incluyendo alcaldías y diputaciones locales.
Más concreto: Makyito tendrá cancelado su futuro político al no tener espacios partidistas desde los cuales reelegirse en el cargo.
De otra forma: Makyito, no podrá ir con el PAN o sus aliados, por un segundo periodo en la alcaldía; podrá sí, ser candidato a diputado local, diputado federal o senador.
Maky seguramente no midió las consecuenciasde sus actos.
Confió demasiado en su suerte, que desde aquella lejana regiduría plurinominal en el Ayuntamiento de Reynosa, le venía endulzando su sendero.
El sol siempre le dio de frente.
Luego aprendió a inyectar dinero público en la pelea por diversos cargos a los cuales llegó con esa habilidad estratégica de ganar adhesiones háciendose la víctima con el electorado y con sus reales padrinos: Felipe Calderón y su consorte Margarita.
Ésta vez, todo le falló.
Sus inconformidades, han sido desechadas por las diversas autoridades electorales del estado y de la Federación.
Todo por servir se acaba; y lo que no sirve, vive en desuso.
Makyito resultó dramáticamente herido en los zipizapes creados por su amada madrecita.
No lo merecía.
Resultó la otrora orgullosa madre, un monstruo que en su afán de hacer daño a sus adversarios políticos, dinamitó el trono de Makyito junto con un futuro que sin esos puñados de odio y de frustración, pudo ser envidiable y placentero