AMÉRICO EN LA CRESTA DE LA OLA MORENA

  Américo, el ser humano, es un hombre sencillo, apasionado de su profesión  y de su familia. Pero desde el 2018 , se convirtió en algo más, en un actor político emergente que tomó por sorpresa al resto de la clase política, con una visión humanista sobre los temas estructurales que  se viven en los 43 municipios de Tamaulipas. 

 Sin ínfulas de ninguna especie, ni precedido de leyendas negras. Armado solo con su prestigio personal,  su honestidad a toda prueba, así como sus valores éticos y morales, este médico tamaulipeco,  con especialidad en cardiología, se ha convertido ya en la figura política más conocida y respetada,  en el contexto de un proceso electoral inédito. 

 Hablamos de una nueva historia, de una narrativa original donde los ciudadanos  están participando de una manera muy directa, pues se identifican con la oferta política de AVA; lo ven como uno más de ellos, ese alguien que todos los días se levanta de la cama, pensando en una agenda de soluciones para las familias tamaulipecas,  y no en una lista de triquiñuelas y golpes bajos.  

Esta característica, es lo que hace la gran diferencia  entre el candidato de MORENA-Verde-PT  y el del PAN-PRI-PRD. El de la marca guinda, trae en la frente la divisa de hacer el bien, sin mirar a quien. Se trata de un hombre con el sueño tranquilo. Por eso cuando sale a la campaña, su rostro proyecta serenidad, pero ante todo, rectitud y seguridad en los planteamientos que hace a la gente. 

  Mientras que su adversario azul se desvela pensando en como descarrilarlo, por la vía de la tenebrosidad y las malas artes. 

 Y tal vez, si viviésemos en el pasado cuando las cosas se podían hacer en lo oscurito, sin que nadie protestara, este viejo estilo de hacerse del poder, les daría resultado a los de enfrente. Pero no ahora, cuando los ciudadanos están muy activos en las redes sociales, y cada minuto comparten miles de mensajes y de imágenes, que nutren y refuerzan el voto razonado, es impensable que, alguien pueda encaramarse en la silla estatal, torciendo la voluntad popular. 

  Vistas así las cosas, el cinco de junio próximo, la gran mayoría de las ciudadanas y ciudadanos tamaulipecos no van a votar con el estómago, sino con la mente, esto es pensando en el futuro de sus familias, y analizando de una manera fría, quien les falló, y  en quien depositarán  ahora su confianza. 

  Es cierto que la guerra sucia está presente. 

 Finalmente la opción de recurrir a malas acciones, es parte también  del entorno democrático, pero  a  como están las cosas en Tamaulipas, francamente  dudamos que la estrategia de la difamación y el arrojar lodo, pueda cambiar el rumbo de una poderosa tendencia  a favor de Américo, misma que se manifiesta, desde las grandes, ciudades, hasta en los pueblos más pequeños de nuestro estado. 

 Y es que como lo expresó, palabras más, palabras menos,  el Presidente Andrés  Manuel  López  Obrador, en aquella mañanera del 8 de julio del 2019: “El pueblo no es tonto, es tonto quien así lo crea”.  

 Vale la pena echar un vistazo hacia los posibles escenarios de las siguientes cuatro semanas en la elección tamaulipeca: 

1.—Américo mantiene su enorme ventaja en las encuestas, y  se le adhieren más  liderazgos y ciudadanos a su proyecto. Mientras tanto, la respuesta de los de enfrente, es la de multiplicar las descalificaciones  y la guerra de lodo. 

2.—El candidato azul  analiza con su equipo de operadores, la posibilidad de tratar  de deslindarse de la marca Tam, o sea de la nomenclatura panista en Tamaulipas, es decir cortar  su cordón umbilical del cabecismo. Todo ello con los pros y contras que esto generaría. 

3.—El IETAM como  árbitro estatal  de las elecciones tamaulipecas,  empieza a dar muestras de parcialidad. O bien  recurre a las argucias de tratar de provocar un escenario de insuficiencia de organización y logística electoral, tratando de que el menor numero de ciudadanos acuda a las urnas, el cinco de junio próximo, tal y como conviene al PAN. 

4.—La candidatura panista se desinfla y todo es cuestión  de tiempo, para que cientos de miles de ciudadanas y ciudadanos tamaulipecos, acudan a su cita con la democracia, y decidan de una vez por todas, una nueva historia de cambio y profunda transformación para nuestro estado.