¿Y los profesores?

Sólo una votación masiva, puede superar los errores logísticos de los responsables de la cosa electoral de MORENA en Tamaulipas. Para ellos, toda está correcto y bien articulado: cubrirán las 5 mil casillas con un Representante (RC) y su suplente, incluyendo los 500 Representantes Generales (RG) –uno por cada diez mesas electorales–.
Es decir: todo perfecto; todo arreglado.
Olga Sosa, una de las operadoras de la red electoral morenista en el estado, presume de su trabajo bien acabado y mejor delineado. Otro instrumentador de esas estrategias, es José Ramón Gómez Leal (JR).
Un elemento que inquieta a esa visión fantasiosa de los consejeros electorales lopezobradoristas, es el distanciamiento del magisterio en la labor de vigilancia de casillas. Por razones de pesos y centavos, el dirigente del SNTE en la entidad, Rigoberto Guevara –violentando los acuerdos de su líder nacional que firmó compromisos con el partido guindo– se sumó a la campaña del PAN y su candidato.
En términos cuantitativos, puede no ser muy significativo; en el plano cualitativo, tiene una relevancia estratégica: los profesores, y su sindicato, han trabajado como casilleros en procesos electorales desde hace más de medio siglo –para el PRI, PAN, PRD, y MORENA, en elecciones presidenciales–.
¿Y qué diantres significa eso?
Casi nada: MORENA, perdió ese soporte para el 5 de junio.
Más claro: según profesores, el número de docentes que están actualmente como casilleros con MORENA en la entidad, es minúsculo; casi imperceptible.
Otra vez: ¿Y eso qué representa?
Muy poco, dirán los nada informados.
Los que saben cómo masca la iguana, están pensando que ese déficit de adhesión y representación del profesorado en las mesas emisoras y receptoras de votos pone en situación de vulnerabilidad al candidato del lopezobradorismo a la gubernatura de Tamaulipas.
¿Se exagera?
Para subrayar el enorme capital cultural electoral de los maestros, se debe decir que es el grupo social en la región, más capacitado para operar como vigilante en las casillas.
Más claro: los teachers, han participado en múltiples comicios, lo que les da una formación casi de expertos en tiempos electorales.
¿Acaso no hay gente que pueda reemplazarlos?
Sí, sí la hay.
Con una variable que debe anteponerse: la capacitación de un casillero, no se realiza de la noche a la mañana. Son horas y horas, de educación y entrenamiento. No sólo, es el conocimiento y la interpretación de la ley; es también, la agudeza para desentrañar uno y mil trucos que se realizan para tergiversar el rumbo de una elección.
Hoy por hoy, es un grande problema para cualquier partido o candidato que tiene el desdén –en la coyuntura comicial– del SNTE, su dirigencia y su militancia.
Se puede tener cubierta la totalidad de las casillas del estado; y al mismo tiempo, poseer enormes y oscuros hoyos generados por la impericia, la ignorancia y la ineficacia de los RC y los RG.
Si la gente no sale a votar, diosito agarre confesados a Olga Sosa, a JR y a sus ayudantes.