El asedio a los alcaldes de MORENA

Los alcaldes hostigados por a Fiscalía de Tamaulipas, con estridentes órdenes de aprehensión, siguen perdiendo la batalla. Apenas balbucean algunos argumentos, que no clarifican sus trayectorias, dejando al brazo jurídico-justiciero del Ejecutivo estatal, la ofensiva y –hasta ahora– el triunfo legal.
Los jefes edilicios, dentro de los cuales destacan Carmen Lilia Cantú Rosas, Makyito Peña Ortiz y Nataly García, han intentado defenderse con argumentos meramente jurídicos: amparos y justificaciones diversas dentro de las cuales se encuentran la persecución política.
Tiene razón: sufren una embestida política.
¿Por qué, sabiendo que es una acción instrumentada por sus posturas partidistas, no articulan una argumentación en el terreno de lo político?
¿Confían tanto en el aparato de justicia tamaulipeco, que esperan les haga realidad sus inocencias?
¿Creen que sus oraciones serán escuchadas por el SAU y se diluirán las acusaciones que esgrime el Fiscal carnal?
Otra noticia mala para los ediles acalambrados: el Fiscal que los persigue, podría estar en el cargo más allá de la primera mitad de gobierno de Américo Villarreal Anaya. Es decir: el acto persecutorio, es y será transexenal.
Más claro: si confían que a partir del 1 de octubre –la llegada de la administración estatal de Villarreal Anaya– se acabarán sus problemas, están rotundamente equivocados.
Malo el asunto: podrían agudizarse esos conflictos, para bloquear el despegue de la IV T en esta región del Noreste mexicano, y debilitar a MORENA para el 2024.
El muy posible que Cantú Rosas, García y Makyito, no les alcance para discernir que están metidos en un severo conflicto cuya médula es absolutamente política. Y por lo mismo, la salida y defensa para todos ellos, es la contraofensiva en los mismos términos.
¿Qué hizo AMLO cuando fue desaforado y le mostraron una orden de aprehensión?
¿Se amparó?
No.
¿Huyó hacia Estados Unidos?
No.
¿Desde su escondite, gritó persecución política?
No.
¿Qué hizo?
Sacó a la calle a más de dos millones de ciudadanos de la CDMX y enfrentó desde los espacios públicos la canallada del presidente Vicente Fox y sus aliados.
La historia es conocida: doblegó a las fuerzas políticas que intentaban liquidarlo y potenció su fuerza entre los mexicanos.
¿Qué les falta, a los alcaldes morenistas bajo asedio?
Poca conciencia de lucha, reflejan sus pobres respuestas. Aún no logran diluir el ADN priista y panista que corre por sus cuerpos. La combativa ideología de Izquierda, no se asoma ni un poco, por sus narrativas ni por sus conductas.
Mientras no cambien, seguirán pensando, que a la ciudadanía sólo se le debe convocar a bingos y conciertos tan bofos como frívolos de conjuntos gruperos.
Ya se sabe, lo que dice AMLO de quienes creen que el pueblo es tonto.
Por lo pronto, los jefes edilicios guindos ruegan para que llegue el 1 de octubre.
Ternuritas.