Ramón Mendoza S

Reportero

Primero fue Oaxaca y después Tabasco manifestó intención, y hasta la jefa de gobierno de CDMX, Claudia Sheinbaum, lo mencionó como posibilidad: ahora la prohibición para que menores compren comida chatarra, refrescos, y bebidas azucaradas podría convertirse en ley en todo México.

La regidora María del Rosario Rodríguez Gutiérrez señalo que en Tamaulipas existe la intención de que se sume a la propuesta nacional de Morena de regular  la vejnt5a y consumo de bebidas azucaras entre lo0s menores de edad.

Dicha propuesta tendría que ser  regulada por el congreso del estado a iniciativa de la bancada  morenista.

“Desde el punto de vista de la salud entre nuestros menores seria una iniciativa positiva, en Tamaulipas ya se analiza esta posibilidad en una acción uniforme de Morena a nivel Nacional” explico.

Dijo que los pri9mero0s reportes que reciben en el plano nacional establece que otras organizaciones como Alianza Salud argumentan que son precisamente los sectores más precarios los que se han beneficiado del impuesto a bebidas, considerando que en México los sectores más pobres están experimentando una alza en tasa de obesidad. ‘El consumo de bebidas se ha reducido más entre el sector  más pobre de la población mexicana”.

La asambleísta local cito que Morena en el Senado lanzó una iniciativa para etiquetar a todas las bebidas azucaradas con leyendas e imágenes que adviertan a la población que el consumo de esos productos puede causar la muerte y enfermedades como diabetes y cáncer, además de que no son recomendables para niños.

”Así como se aplican este tipo de leyendas en cigarros o bebidas alcohólicas, se debe de  implementar en todas estas bebidas azucaradas con mayor consumo en la población joven”.

La iniciativa para reformar la Ley General de Salud, cuyo autor es el senador Alejandro Armenta y que tiene el apoyo del líder de la bancada de Morena, Ricardo Monreal y otros 59 senadores morenistas, incluye en las bebidas azucaradas a los refrescos azucarados, los zumos envasados, las bebidas energéticas, los tés, cafés, lácteos, bebidas vegetales o cualquier otra bebida a la que se ha añadido azúcar.