-Divide criterios mitin de apoyo a Cabeza de Vaca
-El presidente López Obrador se siente “cocoreado”
-Dizque la Alianza Federalista ya no será obstáculo

LA pretendida demostración de fuerza política y apoyo a su gobierno podría haber generado resultados adversos a la decisión del gobernador de Tamaulipas FRANCISCO JAVIER GARCÍA CABEZA DE VACA, luego de la concentración masiva en ciudad Victoria, el pasado domingo, en apoyo al mandatario estatal por la supuesta o real embestida del gobierno de la Cuarta Transformación.

Si bien es cierto que está fuera de duda la capacidad de movilización a lo largo y ancho de la entidad, también es una verdad de a kilo el descontento de un número importante de los asistentes al mitin de apoyo, sobre todo de quienes pertenecen al aparato burocrático del gobierno estatal.

También, la marcha-concentración ha provocado un par de lecturas generadoras de opiniones encontradas: por un lado, quienes consideran un éxito total el respaldo ciudadano al mandatario estatal y, por el otro, las voces discordantes que sustentan su punto de vista en el hecho de que el acto masivo podría interpretarse como un signo de debilidad, producto de la preocupación derivada de la petición de desafuero solicitada a la Cámara de Diputados por la Fiscalía General de la República.

Es decir, así como desde cierta perspectiva la concentración de burócratas, líderes sindicales, militantes panistas, representantes de sectores productivos, etc., etc., representa fortaleza, en vista distinta la multitudinaria concentración ciudadana aportaría una realidad equidistante en lo que se refiere al costo-beneficio.

El simple cambio de color en el semáforo epidemiológico (de amarillo a verde) por tres horas para justificar la concentración masiva, autorizado por la secretaria estatal de Salud GLORIA MOLINA GAMBOA, fue una decisión ampliamente criticada al gobierno de los vientos del cambio ante el alto riesgo de contagio del virus SARS-CoV-2.

No es objetivo tan solo imaginar que la FGR se retractará en su acusación al gobernador GARCÍA CABEZA DE VACA por los delitos de delincuencia organizada, operación con recursos de procedencia ilícita y evasión fiscal equiparable, tan solo porque desde la Secretaría General de Gobierno se orquestó la marcha-concentración en apoyo al mandatario tamaulipeco.

Si las acusaciones no son ciertas y se trata de una campaña mediática con origen en el Palacio Nacional y, además, si la decisión de desafuero corresponderá al Congreso Local con mayoría panista ¿cuál es el caso de pretender mostrar músculo político y apoyo ciudadano poniendo en riesgo la salud de miles de tamaulipecos? Obviamente, si la legislatura tamaulipeca se impone a la federal con base en sus respectivos articulados, a pesar de que ninguna ley secundaria puede estar por encima de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

En vista de primer plano, podría interpretarse como una decisión equivocada y apresurada de los asesores estatales reunidos el pasado fin de semana en el “cuarto de guerra” del PAN-gobierno.

Por lo pronto, ante la aseveración del gobernador de Tamaulipas al señalar que la Federación le está fabricando delitos, la respuesta tuvo lugar en la conferencia mañanera del lunes. El presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR solicitó a la Cámara de Diputados que se ventile públicamente el expediente integrado por la Fiscalía General de la República en contra del mandatario FRANCISCO JAVIER GARCÍA CABEZA DE VACA.

Quien nada debe, nada teme, recalcó el jefe de las instituciones federales al iniciar sus labores en la presente semana laboral. Obviamente, la consecuencia mediática para fortalecer el derecho constitucional a la información sería como “ponerle limón a la herida”.

Luego de ser formalmente notificado del inicio del proceso de desafuero, a las 14 horas de antier lunes, el gobernador GARCÍA CABEZA DE VACA cuenta con siete días naturales para comparecer por escrito lo que a su derecho y defensa convenga.

Por cierto, no deja de llamar la atención la “sana distancia” asumida por los gobernadores de Jalisco y Chihuahua, ENRIQUE ALFARO RAMÍREZ y JAVIER CORRAL JURADO, respectivamente, en lo que se refiere a la postura de la Alianza Federalista. El jalisciense se pronunció en favor de la integridad y honestidad del fiscal general ALEJANDRO GERTZ MANERO para no prestarse a un abuso político-jurídico, mientras que el mandatario norteño dejó en claro que no existe consenso aliancista que fije la postura de los diez mandatarios integrantes.
Ni hablar.

DESDE EL BALCÓN:
I.-Todo parece indicar que, derivado de la petición de desafuero del gobernador de Tamaulipas, la Alianza Federalista ya no será un obstáculo para el presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR y su gobierno de la Cuarta Transformación.

II.-Los que se “lucieron enviando acarreados” a la marcha-concentración en apoyo del mandatario tamaulipeco fueron CARLOS ALBERTO GARCÍA GONZÁLEZ y GUILLERMO LASH DE LA FUENTE. El primero, secretario estatal de Economía, y, el segundo, gerente de la Junta de Aguas y Drenaje de la ciudad de Matamoros.
Los dos adquirieron “experiencia” en esos menesteres con los plantones anti-AMLO en la plancha del zócalo en la ciudad de México.
“Ambos dos” ¿sentirán pasos en la azotea?

Y hasta la próxima.
mariodiaz27@prodigy.net.mx