José Ángel Solorio Martínez

La denuncia hecha por el abogado Marcelo Olan Mendoza, está abriendo boquete al candidato morenista a la alcaldía de Reynosa, Tamaulipas, Makyito Peña Ortiz. Con el objeto de hacer caso omiso a la ley, el candidato del PAN, optó por intentar ampararse y sacarle la vuelta a sus responsabilidades, pero un juez acaba de echar abajo la argucia del hijo de la Makyavélica.
Olan Mendoza, quien es uno de los fundadores de MORENA en tierras reynosenses, interpuso una denuncia contra Makito por uso de recursos de procedencia ilícita toda vez que compró un rancho en 5 millones de pesos. El acto cuestionable jurídicamente, dice el litigante, se fundamenta en que al jovencito Peña Ortiz no se le conoce oficio ni beneficio ni lugar alguno donde haya laborado un solo día en su principesca vida.
El resultado de todo esa esgrima jurídica entre Olan y los abogados de Makyito: se cayó el amparo del hijazo de su vidaza por lo cual tendrá que comparecer mañana jueves ante la Justicia en San Fernando, para explicar el acto reclamado.
Esa guerra de posiciones judiciales entre los advenedizos y fundadores de MORENA en Reynosa, resultó el más penoso atorón en la campaña del Makyavelito que andaba con un amparo en la bolsa haciendo proselitismo.
Paradójico escenario: miembros destacados de MORENA, operan como el más eficaz comité de campaña del candidato panista, Chuma Moreno. No sólo es un descontón en el tronco de la oreja del junior más mimado –por sus papás, claro– en la ciudad demográficamente más importante del estado, es también vitaminas de alto espectro para el PAN y sus candidatos.
A un mes de la elección la distancia electoral se cierra en la ciudad.
Makyito a la baja; Chuma avanza, con impulsos gratuitos del PRI y de MORENA y un tricolor sin candidatos de peso que no cohesiona a sus militancia que está optando por buscar espacios protagónicos en el azul.
Mañana jueves, estaría frente a la Ley, Makyito.
Era de esperarse: la familia Peña Ortiz, está nerviosa.
Makyito no se diga; enfrenta escenarios inciertos: o atiende a la Justicia, o le pone atención a la competida campaña que le compraron sus papis.
Chuma es un político con suerte.
Es como esos boxeadores que vapuleados en el último raund, escuchan como música celestial la campana del fin de la pelea.
Por lo pronto, mañana jueves, frente a la Ley el hijazo de su vidaza, estará tratando de explicar las acusaciones del incisivo licenciado, Olan.
Olan, tiene en la lona y en cuenta de 10, al inexperto Makyito.
El reemplazo del presunto delincuente como candidato –Makyavelito Peña Ortiz–, está dentro de los escenarios posibles.
Le están saliendo alas a los 100 millones de rupias, entregados por la postulación del niño prodigio de la política reynosense.
Ahora, al Makyito le dicen El Papayo: lo quieren madurar, con envolturas de papel…
…moneda.