Massive Caller,  la  empresa que, ahora trata de elevar a Pilar Gómez en las encuestas telefónicas (consideradas como las menos confiables, por su amplio margen de manipulación),  es la que  hace años, el pasado siete de agosto de 2019, para ser exactos,  puso  a Ivonne Ortega con 59.3 por ciento, y al actual dirigente  nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas “Alito”, con solo el 33.5 por ciento.  

  El resultado fue totalmente  lo contrario, pues finamente Alito se impuso por un amplio margen en la contienda interna por la dirigencia nacional del PRI. 

  Esta misma firma, fue denunciada y exhibida como fraudulenta en la elección presidencial del 2018, cuando fue descubierta en la manipulación de sus resultados,  con el propósito de posicionar a Ricardo Anaya rumbo a la Presidencia, cosa que al final fue un estrepitoso fracaso. 

  En ese entonces el personaje que más tarde sería  bautizado por Andrés  Manuel  López  Obrador, como “Rickin Canallín”,  le otorgó a Massive Caller y a su propietario, el ex regidor del PAN, Carlos Campos Riojas , jugosos contratos por un monto de 4 millones 640 mil pesos, esto de acuerdo al Sistema Integral de Fiscalización del INE, en aquellos años. 

En las redes, la gente se pregunta: ¿De cuanto habrá sido ahora el billetazo  para que Massive le de oxígeno, en su asfixiante campaña electoral a la dama texana? 

  En su angustia por enviar mensajes alentadores a la ciudadanía, se  comenta que Pilar recurrió  a  los servicios de Massive Caller,  un consorcio de encuestas propiedad del panista  Carlos  Campos Riojas, mismo que militó durante 20 años en el PAN, y   en su historial político,  se puede leer que fue regidor blanquiazul  por Acción  Nacional en Monterrey,en el  periodo 1998-2000, durante el ayuntamiento del panista José María Elizondo. 

  Coincidentemente, en  el año 2016, justo el año en que arriban los  vientos cebecistas a Tamaulipas,  Massive Caller empezó a operar como encuestadora. 

Massive Caller no es considerada como una empresa seria,  y no pertenece al grupo de las encuestadoras profesionales que son incluidas  en la página de Oráculus que preside el periodista Leo Zuckermann. Este tipo de encuestadoras, llevan a cabo sus encuestas casa por casa, y de manera aleatoria, y no atendiendo a algún padrón que les entreguen sus clientes. 

  Por lo demás, resulta más que obvio, que en esta coyuntura electoral, algunas empresas encuestadoras, se ponen del lado de sus propios intereses políticos y económicos. Situaciones como la que se acaba de dar, en el tema de la lucha electoral por el ayuntamiento de Victoria caen en esta categoría  de tratar de manipular la realidad. 

  Dicen que lo que se ve, no se cuestiona. Y lo que todos los victorenses estamos observando por estos días, es que el candidato de Morena, Lalo Gattas mantiene  una considerable ventaja, rumbo a la elección del seis de junio. 

  Algunos que no estén de acuerdo con este análisis , podrán argumentar que Massive puso hace tiempo en primer lugar  a Lalo, pero precisamente ahí está la trampa. Ponerlo primero arriba, para después bajarlo.  

 Esta jugarreta de  la  “Patito”  Massive  ya es conocida de sobra, en los diversos escenarios del actual proceso electoral  en el país. Por ejemplo, a candidatos  a gobernador como el potosino del Partido  Verde, El Pollo Gallardo, los de Massive primero lo subieron, y ahora lo bajaron sensiblemente. Aunque, en el tablero de Oraculus, de seis encuestadoras serias, cinco de ellas evalúan al Pollo Gallardo en Primer Lugar.  Por cierto, en Oraculus de Zuckermann no participa Massive Caller. 

En  honor a la objetividad, Gattas  está muy lejos de descender,  y en cambio  ha fortalecido mucho su candidatura. 

 Por cierto, que Massive Caller  fue detectada en el 2018, entre las cinco empresas encuestadoras que realizaron  aquellas famosas  llamadas en contra del actual Presidente de la República, Andrés  Manuel  López  Obrador. Y al parecer, siguen en esa misma dirección tendenciosa. 

 De   manera que, esta columna espera haber exhibido  lo suficientemente a una encuestadora que está muy alejada del profesionalismo. Y que por el contrario se ubica entre las menos confiables, y con mayor fama de corrupción.  

   A manera de colofón, les preguntaríamos a los victorenses: 

  ¿Ustedes le creen a Massive Caller..?  

  Ni los mismos panistas le creen. Muchos de  ellos confían más en la ya clásica versión  de  que un día antes de  la elección,  los azules van a abrir generosamente la chequera o el maletín tripón de billetes en esta capital.  Aunque eso era antes, pues ahora,  la lupa del 2021 federal, seguramente que va a estar puesta sobre Tamaulipas, y aun más con lo del desafuero.

Por ese rumbo se perfilan los acontecimientos.