Toluca, Estado de México.- 9 de enero de 2026.- La vía de instauración del autoritarismo de Morena en nuestro país es una réplica exacta del modelo venezolano que implementó la dictadura chavista con graves violaciones a los derechos humanos, control de la sociedad a través del terror y la anulación de los Poderes del Estado, alerta el PRI del Estado de México.
Por ello, el PRI se declara listo para defender a las y los mexicanos de estos peligrosos intentos que amenazan con seguir modelos equivocados e inhumanos y que terminan con el colapso de países enteros.
El PRI deja en claro que está preparado para seguir defendiendo a México del narcogobierno de Morena.
Al igual que sucedió en Venezuela, el régimen actual intenta conservar el poder implantando el miedo, sometiendo a la oposición, destruyendo instituciones y debilitando las libertades.
Frente a ese panorama, reiteramos nuestra firme convicción de defender los derechos, la legalidad y la democracia en nuestro país.
La detención de Nicolás Maduro por parte del gobierno de Estados Unidos, acusado de narcotráfico y tráfico de armas, marca un punto de quiebre en América Latina. Es la confirmación de un sistema que se sostuvo durante años mediante pactos con el crimen organizado, corrupción estructural y represión política. Ese caso, que hoy enfrenta la justicia internacional, representa un espejo de lo que Morena intenta instaurar en México.
Las acusaciones de narcoterrorismo que pesan sobre el régimen venezolano evidencian cómo el poder político y el crimen se mezclaron para sostener un sistema de terror. Lo preocupante es que esa misma lógica se replica en México, donde el gobierno morenista se ha vuelto permisivo con la expansión del narcotráfico y ha permitido que regiones enteras vivan bajo el control de grupos criminales.
Los gobiernos de López Obrador y Claudia Sheinbaum han sido aliados políticos del régimen de Maduro. El envío de medicinas, alimentos y apoyos durante sus administraciones no fue un gesto humanitario, sino una fachada que encubrió una relación de cooperación ideológica y política. Detrás de esa narrativa se esconde el intercambio de formación socialista, la adopción de técnicas de control social y la desarticulación progresiva de las instituciones democráticas.
Por eso, el PRI levanta la voz. Porque defender la democracia, las libertades y el Estado de derecho no es una consigna partidista: es una causa nacional.
Y el PRI estará siempre del lado de las y los mexicanos, para que nuestro país nunca caiga en la oscuridad de un régimen autoritario.









