Arzobispo de Monterrey, Mons. Rogelio Cabrera López envia mensaje a lermenses en reunión con la familia Castillo Ramos, y dialoga Con Gerardo Castillo
Lerma, Estado de México; 12 de enero de 2026 .– Como parte de su visita pastoral al municipio de Lerma, el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, acudió a la comunidad de Santa Catarina, donde compartió un mensaje centrado en la paz, la fe y el compromiso personal, en el marco del inicio de un nuevo año y de la celebración de la Epifanía del Señor.
Durante su estancia, el prelado sostuvo un encuentro cercano con la familia Castillo Ramos, quienes fungieron como anfitriones y brindaron hospitalidad al arzobispo, propiciando un espacio de diálogo fraterno y convivencia con la comunidad local.
En el contexto de esta visita la cual ocurrió el pasado 10 de enero, Cabrera López también dialogó con Gerardo Castillo Ramos, líder morenista en Lerma, con quien compartió palabras de guía espiritual, reflexión y buenos deseos, en un ambiente de respeto y acompañamiento personal.
Durante el encuentro, el arzobispo le compartió sus deseos de mantener congruencia, la vocación de servicio y el compromiso con el bien común, subrayando la importancia de actuar con responsabilidad ética en la vida pública, en un momento en el que la trayectoria política de Castillo Ramos comienza a tomar un rumbo relevante de cara a los trabajos y responsabilidades vinculados al proceso de 2027.
En su mensaje a las y los lermenses, Rogelio Cabrera López destacó que el inicio del año no debe asumirse únicamente como un cambio de calendario, sino como una oportunidad para reorientar el corazón hacia el bien, la verdad y la paz, enfatizando que la fe cristiana se vive a través de decisiones cotidianas, con coherencia y compromiso.
El arzobispo hizo un llamado a vivir con menos ruido y más reflexión, menos quejas y mayor compromiso, señalando que el bien no se hereda ni se improvisa, sino que se elige todos los días. Reconoció el contexto actual marcado por la violencia y la división social, pero aseguró que la paz sigue siendo posible cuando se construye desde lo cercano: la familia, la comunidad y la vida diaria.

Finalmente, en su mensaje a la comunidad considero a no normalizar la violencia ni la injusticia, y a trabajar por la paz con coherencia, oración y acciones concretas, recordando que esta comienza en el corazón de cada persona y se fortalece en el hogar y en la comunidad.
Por su parte, Gerardo Castillo Ramos agradeció el encuentro, las palabras recibidas y, de manera especial, la visita del arzobispo a su tierra natal, Santa Catarina, destacando la importancia de que las y los lermenses hayan podido escuchar un mensaje de paz, fe y amor, dirigido tanto a la comunidad católica como a la sociedad en general.









