Por Gerardo Hernández Rodríguez
Ciudad de México; 20 de enero de 2026.- La música de mariachi es una de las expresiones culturales más profundas y representativas de México. Su fuerza simbólica, arraigada en la historia, la memoria colectiva y la vida cotidiana del país, ha acompañado a generaciones durante más de un siglo, consolidándose como parte esencial de la identidad nacional.
Desde la década de 1930, el mariachi comenzó una transformación significativa: pasó del ámbito barrial a una expresión musical más compleja, incorporando arreglos armónicos, composiciones formales y popurrís que ampliaron su riqueza sonora. Este proceso permitió que el género trascendiera fronteras y se posicionara como un referente cultural de México ante el mundo.
En 2011, la música de mariachi fue reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, distinción que garantiza su preservación y protección para las futuras generaciones, además de reafirmar su influencia en múltiples culturas y su papel fundamental en la formación, desarrollo y consolidación de la identidad mexicana.
En este contexto, el próximo miércoles 28 de enero, a las 20:30 horas, se presentará un espectáculo conmemorativo en el Palacio de Bellas Artes, uno de los recintos culturales más importantes del país. El montaje contará con la participación de alrededor de 50 músicos, integrados por el Mariachi de México y un mariachi especial de la Guardia Nacional, reconocido por su alta calidad artística.
El programa incluirá interpretaciones individuales, popurrís y momentos en los que todos los músicos se integrarán en un gran ensamble sonoro. Además, el mariachi acompañará al ballet en piezas emblemáticas como Fiesta en Jalisco. El cierre del espectáculo reunirá nuevamente a todos los músicos en escena, con algunas sorpresas preparadas especialmente para el público.
Como parte final del homenaje, se contempla que los mariachis salgan a la Plaza de Bellas Artes, con el objetivo de acercar la música a quienes no pudieron ingresar al recinto y extender la celebración al espacio público.

El montaje coreográfico está a cargo de Viviana, hija de la maestra Amalia Hernández, quien destacó que el espectáculo también rinde homenaje a la evolución del vestuario tradicional, en particular al traje de la China poblana, integrando elementos históricos y simbólicos que reflejan distintas etapas y regiones del país.
Asimismo, se recordó que la compañía se prepara para celebrar, en 2027, su 75 aniversario, con una agenda internacional que contempla presentaciones en ciudades como Nueva York, además de proyectos especiales, funciones gratuitas y actividades de difusión cultural tanto en México como en el extranjero.
Este espectáculo reafirma que el mariachi no es solo música: es historia, memoria, identidad y una expresión viva que continúa dialogando con las nuevas generaciones, demostrando que la cultura mexicana es tan vigente, poderosa y atractiva como cualquier fenómeno musical contemporáneo.












