La mañana de hoy martes 27 de enero se registró un ataque armado contra el secretario de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Culiacán, Sinaloa, coronel Alejandro Bravo Martínez, cuando atendía un reporte por detonaciones de arma de fuego en el sector Aeropuerto de la capital sinaloense. El hecho derivó en una persecución y un enfrentamiento armado que activó un amplio operativo de seguridad en la zona norte de la ciudad.
De acuerdo con información oficial de la Secretaría de Seguridad Pública municipal, el mando policial resultó ileso, pese a que la camioneta oficial en la que se desplazaba presentó múltiples impactos de bala. Durante el operativo, un elemento de la policía municipal sufrió lesiones por esquirlas, por lo que fue trasladado a un hospital para su atención médica; su estado de salud se reporta estable y fuera de peligro.
Los hechos ocurrieron en la zona de Bachigualato, específicamente sobre la avenida Ramón López Velarde, a donde el secretario se trasladó tras recibir el reporte inicial. Al intentar dar alcance a los presuntos agresores, estos habrían utilizado ponchallantas y realizaron disparos contra la unidad oficial, lo que derivó en una persecución a alta velocidad. Imágenes captadas por cámaras de videovigilancia muestran el momento en que el vehículo oficial impacta contra automóviles estacionados frente a una escuela, como parte de las maniobras para evitar el ataque.
ue
El despliegue policial permitió la detención de cuatro personas presuntamente relacionadas con los hechos, quienes fueron puestos a disposición de la autoridad investigadora para determinar su situación jurídica. Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre una posible afiliación criminal de los detenidos, en tanto continúan las indagatorias correspondientes conforme a los protocolos establecidos por las instancias de seguridad y procuración de justicia.
El incidente provocó una fuerte movilización de corporaciones municipales y estatales, así como el reforzamiento de la presencia policial en el sector Aeropuerto y zonas aledañas, como parte de las acciones de contención y prevención previstas en los esquemas de seguridad del gobierno local. Horas después, las autoridades informaron que la situación fue controlada y que las actividades en la zona comenzaron a normalizarse.
Este ataque se da en un contexto de alta presión operativa para las corporaciones de seguridad en Culiacán, donde los mandos municipales participan de manera directa en tareas de supervisión y respuesta inmediata. Aunque no se registraron víctimas mortales, el hecho refleja el nivel de riesgo que enfrentan las autoridades en el ejercicio de sus funciones y la complejidad del entorno de seguridad en la capital de Sinaloa.














