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Cáncer infantil: detectar a tiempo puede marcar la diferencia

febrero 15, 2026
Cáncer infantil: detectar a tiempo puede marcar la diferencia

 

•⁠ ⁠_El cirujano oncólogo Juan Manuel Medina Castro destaca que los principales cánceres en la infancia son leucemias, linfomas y tumores cerebrales.
Subraya la importancia de la información, la vigilancia de síntomas y la participación social en esta lucha.

Toluca, Méx. – 15 de febrero de 2026. Hablar de cáncer en la infancia continúa siendo un tema incómodo y doloroso, que con frecuencia se evita; sin embargo, se trata de una de las principales causas de muerte en niñas y niños de entre 5 y 14 años. Ante este panorama, la información oportuna puede significar la diferencia entre la vida y la muerte, afirmó Juan Manuel Medina Castro, cirujano oncólogo y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), con motivo del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer Infantil.
El especialista explicó que el cáncer, tanto en adultos como en infantes, se origina por un desequilibrio en el proceso natural de las células: aquellas que crecen y las que deberían morir, pero no lo hacen en el momento indicado. Durante muchos años, señaló, se consideró que esta enfermedad era consecuencia del envejecimiento; no obstante, la existencia del cáncer infantil obliga a replantear esa idea.
“En los niños, muchas de estas alteraciones pueden estar presentes desde generaciones anteriores. Nacemos con mutaciones que favorecen el desarrollo del cáncer desde edades muy tempranas, y eso es lo que vuelve a esta enfermedad particularmente devastadora: no se trata de personas que ya han vivido su vida, sino de niñas y niños con todo un futuro por delante”, subrayó.
A diferencia de la población adulta —donde predominan cánceres como el de pulmón, mama, colon o cervicouterino—, en la infancia los diagnósticos más frecuentes son las leucemias, los linfomas y los tumores cerebrales.

Medina Castro detalló que, aunque a nivel mundial la leucemia infantil alcanza una tasa de curación cercana a 80%, en países en desarrollo esta cifra se reduce a aproximadamente 50%, principalmente por la falta de recursos, diagnósticos tardíos y la detección de la enfermedad en etapas avanzadas.
Asimismo, advirtió que muchos de los síntomas suelen minimizarse o confundirse con padecimientos comunes, por lo que es fundamental prestar atención a señales como dolor persistente, aumento de volumen en alguna parte del cuerpo, crisis convulsivas o cansancio extremo.
“Con frecuencia se justifica diciendo que el niño está creciendo, que se golpeó jugando o que es inquieto. Cuando normalizamos los síntomas, disminuimos la posibilidad de llegar a tiempo”, puntualizó.
El académico señaló que, si bien no existe una forma específica de prevenir el cáncer, sí es posible identificar factores de riesgo y actuar de manera oportuna, como en el caso de la obesidad infantil.
“México ocupa los primeros lugares en obesidad infantil. Necesitamos niñas y niños más activos, con una alimentación adecuada, menos expuestos a productos ultraprocesados, grasas y azúcares, y con mayor actividad física, juego al aire libre y menor tiempo frente a pantallas”, enfatizó.
Finalmente, en el contexto del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer Infantil, Medina Castro hizo un llamado a la sociedad a informarse y participar. Destacó que, desde donaciones económicas hasta el acompañamiento emocional o el voluntariado, toda acción suma en la lucha contra el cáncer infantil.