Ciudad de MÉXICO, 22 de febrero de 2026.- – La historia de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como «El Mencho», es una crónica de poder, violencia y ambición desmedida en el oscuro mundo del narcotráfico mexicano. Desde sus humildes orígenes en el estado de Michoacán hasta convertirse en uno de los criminales más buscados de América, El Mencho ha dejado una huella imborrable en la historia del crimen organizado en México.
Nacido en 1966 en una familia de agricultores, Oseguera inició su carrera delictiva cultivando marihuana y amapola en su tierra natal. A mediados de los años 90, entró en el mundo del narcotráfico de la mano del Cártel de Sinaloa, donde obtuvo la experiencia y contactos que le servirían para construir su propio imperio. Sin embargo, fue a principios de la década de 2000 cuando, tras la fragmentación del Cártel de Sinaloa, encontró su oportunidad al cofundar el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El CJNG comenzó como un grupo de turbulencia para el Cártel de Sinaloa, pero rápidamente tomó notoriedad por su brutalidad y tácticas agresivas. Oseguera se convirtió en el líder indiscutible, expandiendo sus operaciones de tráfico de drogas no solo a nivel nacional, sino internacional, con un enfoque particular en la producción y distribución de metanfetaminas. Su notoriedad creció, al igual que su lista de enemigos, y se convirtió en uno de los hombres más buscados por las autoridades tanto en México como en Estados Unidos.
Con un estilo de liderazgo basado en el terror, El Mencho y su cártel fueron responsables de una ola de violencia que dejó miles de muertos en su camino. Desde enfrentamientos con grupos rivales hasta la ejecución de actos de terrorismo en distintas regiones, el CJNG estableció un reinado de terror que sembró el miedo en varios estados mexicanos. El Mencho se convirtió en un personaje casi legendario, conocido por operar desde las sombras y evadir la captura.
A lo largo de los años, el gobierno mexicano, junto con la DEA, lanzó múltiples operativos para capturarlo. Sin embargo, cada intento parecía resultar en un fracaso, mientras que las operaciones del CJNG se expandían y diversificaban. Con una red de corrupción que incluía funcionarios públicos y policías, El Mencho se mantenía un paso adelante de la ley.
Hoy, la historia de El Mencho dio un giro inesperado. En un operativo militar, el Ejército Mexicano anunció la muerte del narcotraficante, un evento que podría marcar el fin de una era de violencia ligada a su cártel. Las autoridades han confirmado que el abatimiento se llevó a cabo en un enfrentamiento en la localidad de Tepalcatepec, Michoacán, un lugar que simboliza la cuna del narcotráfico en el estado.
Con el anuncio del presunto abatimiento de El Mencho, los ecos de su legado resuenan en todo el país. A medida que México enfrenta la compleja tarea de recuperación tras años de violencia, la caída de un personaje tan emblemático podría representar tanto una victoria como un nuevo desafío: el vacío de poder que deja su muerte y el potencial ascenso de otro líder en el panorama del narcotráfico.
El futuro sigue siendo incierto, pero el nombre de El Mencho, como símbolo de un periodo violento de la historia contemporánea de México, permanecerá en la memoria colectiva y en las crónicas del crimen organizado que han marcado al país. Las autoridades y la población ahora esperan que esta captura sea un paso significativo hacia la paz y la estabilidad en regiones que han sido azotadas por el narcotráfico.









