2026: el camino hacia perfiles ganadores en 2027

Columna Política

A nadie le garantiza hoy un espacio el futuro político

El 2026 será un año de definiciones. No de improvisaciones ni de apuestas tardías. Será el tiempo de trazar un rumbo claro para que el 2027 sea la culminación de un trabajo real desde el territorio. Para algunos significará la recompensa de años de construir proyectos locales que buscan consolidar a la 4T en sus municipios; para otros, el intento de recuperar espacios perdidos hace uno o hasta cuatro años; y para unos cuantos, los menos, la apuesta por reaparecer desde trincheras poco rentables o caducas como las de Movimiento Ciudadano o Acción Nacional.

La realidad es que, para la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, el escenario no es sencillo. Refrendar con resultados políticos la elección de 2024 exige algo más que marca. Hoy, en Morena, los perfiles están distantes entre sí: mientras algunos caminan el territorio, otros siguen creyendo que desde el escritorio se ganan elecciones.

A esto se suma la falta de conducción clara desde la dirigencia estatal del partido morena. No hay señales ni definiciones que permitan, en municipios clave como Toluca, San Mateo Atenco o Lerma, alinear estructuras y liderazgos con rumbo a la victoria. Esta ausencia de dirección quedó evidenciada en el reciente evento de las llamadas Jornadas por la Defensa de la Soberanía Nacional, donde la movilización fue, en términos generales, pobre para un estado de 125 municipios. La gobernadora se vio prácticamente sola como referente de la izquierda mexiquense, y esa responsabilidad recae directamente en el trabajo territorial o la falta de él, la dirigencia estatal de Morena quedó exhibida en su falta de liderazgo. El verde o el propio PRI movilizan más hoy en día que lo que exhibió morena. Algo pasó o alguien no operó bien adrede.

En Toluca, el escenario es distinto. Ricardo Moreno Bastida cumplió con la gobernadora y con su apoyo en la movilización y hoy es el actor con mayor capacidad política para definir al perfil que garantice la continuidad de la 4T en la capital mexiquense. Toluca es un municipio ganable y con bases sólidas. Ahí, tanto la Secretaría General de Gobierno, como el partido o el liderazgo del Congreso, deberán entender que es Moreno Bastida quien debe decidir si el perfil ganador surge de su equipo o del propio Congreso local pero con su visto bueno.

En San Mateo Atenco, Ana Muñiz Neyra ha construido un escenario de estabilidad política. Su trabajo mantiene altas las expectativas de continuidad para su partido, independientemente del cambio de marca que parte del electorado pudiera demandar. Su llegada al Congreso mexiquense se daría sin mayor dificultad y su relación institucional con la gobernadora, con el Poder Judicial, con la dirigencia de su partido y con la Secretaría General de Gobierno permite que en San Mateo la selección de perfiles se dé con libertad y sin imposiciones.

El PRI cometería un error estratégico si postula a un hombre: el municipio ya aceptó y validó el liderazgo femenino, y existen perfiles probados para ello. En la 4T, nombres como Jorge Bobadilla o Alejandro Guerrero pueden competir desde sus propios grupos. La eventual llegada o no de Morena no dependerá del desempeño de la actual presidenta municipal. Ana Muñiz tiene asegurada una proyección política sólida, cercana y de largo plazo.

En Lerma, la tranquilidad con la que gobierna Miguel Ángel Ramírez Ponce mantiene al municipio atento a lo que vendrá. Para el PRI, el reto será enorme: la marca pesa más que cualquier liderazgo local. Raúl Bustamante busca mantener el poder, pero la definición no estará en él sino  en manos de Eric Sevilla y Jaime Cervantes para esas siglas y ahí Cristina Ruíz no se meterá.

Para Morena, en Lerma el escenario es más complejo de lo que parece. Desde el Congreso Local, Francisco Vázquez está tratando de entrar a Lerma e impulsa perfiles que no cuentan con respaldo popular total, lo que ya genera resistencias internas. Existe un bloque amplio, morenistas y no morenistas, en contra del diputado Mohamed Báez, a quien se le cuestiona la falta de arraigo, los cambios de domicilio a conveniencia para ocupar cargos, el salto de PT a Morena y el incumplimiento de compromisos políticos. Todo ello abre la puerta a proyectos con mayor identidad local la aún caduca forma de pensar que “Lerma es para los de Lerma” aún prevalece fuerte en el municipio y eso no tiene unificados a los grupos.

En este contexto, la recomendación es clara: Francisco Vázquez debería sacar las manos de Lerma y permitir que sea la gobernadora, incluso desde la Secretaría General de Gobierno, quien encabece la definición del perfil más competitivo, eso no quiere decir que el diputado local no se mantenga en el congreso o busque una diputación federal, mientras no vuelva a cambiar de residencia podría hacer carrera pero tiene que dejar raíces y trabajo para Lerma.

Hoy se habla de tres opciones en la izquierda, siempre y cuando Miguel Ángel Ramírez Ponce no marque otro rumbo su decisión podría cambiar el panorama en los próximos meses sea cual sea. De los tres que se mencionan en la izquierda otro de ellos, Margarito, representa más división que cohesión: su reciente derrota, su bajo compromiso y su ausencia posterior del escenario político no solo fracturarían a Morena, sino que repetirían el escenario de derrota.

Otro perfil es el de Gerardo Castillo Ramos, joven con arraigo local, identificado con el grupo de la Secretaría General de Gobierno. Su presencia en territorio ha sido bien recibida y su principal reto es unificar a la 4T en Lerma. Si lo logra con el respaldo del trabajo de varios años en la izquierda por parte de su familia, esto lo convierte en un perfil competitivo y con capacidad real de garantizar el triunfo del movimiento y cumple con los puntos de arraigo, identidad que ahora exigen un gran número de morenistas.

En otros colores, salvo una contienda estrictamente de género, las posibilidades son limitadas. El Partido Verde tiene perfiles femeninos que no han sido capitalizados, como Karla Cortés Treviño que desde que dejó al PRI,  no ha sido tomada en cuenta como ella lo buscaba, su capital político  mucho o poco abona y es un perfil que a donde se sume dará buenos resultados siempre y cuando la dejen construir, ya la vimos que su presencia no pasa desapercibida incluso en eventos recientes acompañó a la gobernadora en las jornadas de la Defensa de la Soberanía Nacional, y su capacidad ha sido desaprovechada por lo menos ahora en el Verde. En este sentido en un escenario de puras mujeres, Marisol Mota partiría con ventaja clara.

La contienda aún está lejos, pero para octubre los perfiles de la izquierda deberán estar definidos. Los grupos tendrán que fortalecerse, unificarse y decidir con sensatez. De lo contrario, las desilusiones políticas serán inevitables y las consecuencias no solo impactarán a los partidos, sino directamente al proyecto de la gobernadora. Al final, también es su elección.

Si me lo cuentas con santo y Seña lo publicamos.

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