Paco Cuellar muchas gracias por irte… el gremio NO te va a extrañar, eso te lo firmo.

Columna Editorial

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Con comentarios en su mayoría negativos y múltiples señalamientos por la mala gestión que encabezó, así se fue Francisco Cuellar Cardona, ahora ex Coordinador de Comunicación Social del Gobierno de Tamaulipas. Terminó una etapa marcada más por la simulación que por los resultados, en la que el funcionario se incrustó para ofrecer poco al gobernador, pero mucho para sí mismo: un cambio de vida que difícilmente habría imaginado cuando escribía como crítico de los gobiernos tamaulipecos.

Se fue dejando evidencia de su paso con un video que retrata exactamente lo que fue su gestión: mal editado, con una imagen deficiente, un mensaje vacío y alejado de la realidad. Un cierre a la altura de una coordinación que nunca logró construir narrativa, ni defender con seriedad la imagen institucional del gobierno estatal.

Se fue el funcionario que se empoderó con la llegada del gobernador Américo Villarreal Anaya. Uno de los más cercanos al mandatario, sí, pero también uno de los menos productivos del gabinete. Cercanía nunca significó eficacia, y en este caso quedó más que claro.

El gobernador tardó en hacer el cambio, pero finalmente llegó. En un área tan estratégica como la comunicación social, era insostenible mantener a Cuellar Cardona. Desde el primer año, la imagen del mandatario fue golpeada, mal trabajada y, en muchos casos, abandonada. Nunca hubo estrategia. Fuera del estado, el gobernador carece de posicionamiento y presencia; en buena medida, por la falta de operación política y mediática de quien tenía esa responsabilidad. Se mareó, lo mareó el dinero o el poder; pero ni con todo eso logró construir algo sólido para Tamaulipas ni para su jefe.

Dice que regresará a lo que nunca se pierde: el periodismo. La realidad es otra. El regreso no será sencillo. Porque en este oficio hay códigos, memoria y factura pendiente. Para muchos, ser borracho y cantinero puede ser un papel que se domina; en su caso, como borracho fue muy borracho, pero como cantinero nunca supo ser aliado del gremio al que hoy pretende volver como si nada hubiera pasado.

El gremio le va a cobrar factura a Francisco Cuellar Cardona; el tiempo dará la razón. Nuevo León lo espera de nuevo, como en aquel autoexilio que vivió en su etapa de reportero. Regresar a Tamaulipas, o al menos a la capital, no será tarea fácil. Dejó más inconformidades que amistades, más dudas que resultados. Su incapacidad no fue casualidad: fue producto del asombro ante el poder, el manejo de recursos públicos y la falta de oficio para entender una responsabilidad que lo rebasó.

Se va Francisco Cuellar, el mismo que operó una estrategia mediática para intentar remover al presidente municipal de Victoria, Eduardo Gattás; el que buscó confrontar mediáticamente al exgobernador Cabeza de Vaca sin resultados; el que acompañó proyectos políticos como el de la hoy senadora Olga Sosa; el que tuvo todos los recursos y el respaldo, pero nunca logró cambiar la percepción del gobernador. Se va el enemigo de los medios, el que nunca entendió que el gremio no necesitaba un adversario, sino un aliado.

Se fue Cuellar y Vicente, dos perfiles que dejaron más problemas que soluciones en Tamaulipas. Dolores de cabeza constantes para el gobernador, marcados por conflictos personales en un caso y por la inexperiencia evidente en el otro.

Que tengas buen regreso a Nuevo León, periodista Francisco Cuellar. Solo tu grupo cercano te va a extrañar, y será por poco tiempo. No por tu desempeño, sino porque serán los primeros en resentir las consecuencias de tu gestión. Vas a heredar lo que sembraste. Ojalá hayas administrado bien lo obtenido, porque lo que viene no será sencillo. El efecto dominó tras tu salida apenas comienza y alcanzará otras áreas del gobierno, dentro y fuera de él.

Ojalá nos volvamos a encontrar para poder decirte nuevamente: gracias por irte.

Lástima que el gobernador no aprendió y ahora llega un nayarita sin conocer el estado, sin conocer a los medios. Si el de casa fracasó, el externo probablemente seguirá el mismo camino… pero esa es otra historia.

Si me lo cuentas con Santo y seña lo publicamos